Un viejo proverbio informático dice: "Linux te da las herramientas, pero se las tienes que buscar tú". Ahora le han dado un vuelco y dicen: "Linux te da las herramientas, pero las armas te dan el poder". Este es solo un dato de como un pueblo pacífico ha tomado las armas y ha recurrido a la violencia en defensa de lo que ellos reclaman como justo. Esta es la historia de como un grupo de periodistas nos infiltramos en territorio Informático y comprobamos de primera mano las necesidades primarias de la población que huye de los terribles y cruentos combates entre los rebeldes informáticos y las tropas de los leales al Rector.
El camino desde la zona de paz hacia la capital Informática transcurre por una Cañada Real sinuosa y boscosa, pero a la vez con praderas verdes, sobre las que se han asentado un grupo de occidentales en acampada reclamando una solución al conflicto, e incluso nos da tiempo a pisar un paisaje árido y soleado, antes de divisar al fondo la sombría y antigua ciudad en la que se han hecho fuertes los insurgentes: Politécnica; una ciudad fría, con edificios blancos marcados por el rastro de las balas y que no da impresión de vida alguna hasta que te encuentras dentro de ella. Una vez en ella aparecen cuatro fanáticos informáticos ataviados con camisetas del Señor de los Anillos, Star Wars y unos extraños dibujos a los que ellos llaman Naruto. Estos centinelas nos registran en busca de lápices de memoria y ordenadores portátiles, así como de armas y nos conducen a una especie de calabozo sin mediar palabra. Allí nos encontramos con Brian, el informático encargado del calabozo, un hombre al que de haberlo conocido antes de que estallara el conflicto armado costaría imaginarlo con el subfusil Z84 que le cuelga del cuello. Este rebelde nos cuenta amablemente lo que ya sabemos, que el Rector se ha empecinado en lo que ellos llaman el "Plan Bolonia", quitando autonomía a las distintas zonas que componen el enrevesado y frágil mundo de la UA; y que ellos han sido los primeros en levantarse contra el "Tirano", pero que no serán los únicos, ya que de los territorios de Filología y de Letras también se nos informa de que las escaramuzas contra las tropas rectorales ya han empezado. En cambio, las ricas zonas de Económicas y Derecho se mantienen fieles al Rector, con lo que el apoyo en número y sobretodo económicamente lo tiene ganado de antemano a las zonas insurgentes.
Volviendo al territorio Informático, Brian nos hace un cuestionario y nos comenta que el gran Jefe, heredero de Bill Gates y con la señal del Linux marcada en su espalda, está esperando nuestra visita "para contar a los ignorantes occidentales las masacres que están ejecutando las tropas rectorales". Pero no comenta nada de las matanzas de civiles en los campos del Aulario II, ni de los apresamientos en la Biblioteca de gente que acaba introduciéndose en una secta mediante un juego llamado Counter Strike. Precisamente nos conduce ante el Jefe uno de estos abducidos llamado Alejandro Morote, que nos comenta que se ha unido a la lucha armada en defensa de los territorios y la autonomía informáticos, y porque teme que su territorio, del que no da datos, acabe como ellos.
Alejandro Morote nos conduce, con nuestros ojos vendados, a una sala oscura y con olor a rancio y humedad; en ella se encuentra escondido el jefe de los insurgentes con fuertes medidas de seguridad. Bajo una cara de días sin afeitar y un cuerpo al que se le nota la falta de días sin dormir, encontramos al jefe de los radicales informáticos, el cruel, sangriento y despiadado Antonio López, más conocido por "La Cobra". Es un hombre que se adecua perfectamente al lugar, es silencioso y frío, no suelta una palabra de más y habla a susurros. A las distintas preguntas formuladas responde: "Allá vosotros" o "Pues claro" simplemente. Es un fanático religioso de la secta linuxianos y por lo tanto Linux está presente en todas sus frases. Antes de irnos nos deja claro que la lucha seguirá hasta que el Rector no ceda y que él y todos sus hombres están dispuestos a morir por la causa. Tras despedirnos entra un condenado que va a ser juzgado por usar Windows en vez de Linux. Hacemos noche en un pequeño cuarto de Politécnica y al día siguiente marchamos de aquel lugar. Nada más salir vemos colgado el cuerpo del juzgado y al fondo una nube de humo. Los ataques se recrudecen. El final del conflicto será lejano.
3 comentarios:
Impactante descripción de la dura realidad. Todo lo que cuentan los infiltrados es cierto. Y lo se de primera mano ya que pude conocer a uno de los componentes de este grupo de valientes y temerarios periodistas. Esta persona con la cual compartí unos minutos, era una pesona tranquila antes de esta experiencia. Era conductor de autobus y todos los niños le consideraban una persona afable y bondadosa. En el pueblo todo el mundo le tenia un gran aprecio y eran constantes los saludos fraternales de los ciudadanos cuando lo veian al volante de su viejo y carismático autobús. Ante la crisis económica que azotaba al pais en esos momentos nuestro amigo decidio buscarse un sueldo extra. Así fue como llego a formar parte del grupo de profesionales desplazados a la zona del conflicto. Su misión era bien sencilla, solo tenía que llevar el sofisticado equipo con el que contaban los profesionales de la información.
Pues bien, este apreciado conductor de autobus quedo marcado de por vida de la experiencia alli vivida. Su vuelta a la vida normal fue aun mas dura si cabe. Las pesadillas y los sudores fríos lo convirtieron en una persona atrapada en sus recuerdos. El horror alli vivido le cambio la personalidad y le volvio grosero y descortes. El conductor se volvio una criatura maligna que pagaba sus desdichas con los que osaban dirigirle la palabra. Buena prueba de ello la sufrio el mandinga caiditas que conocio la ira y el odio de nuestro amigo en estado puro. Por suerte pudo contarlo.
INFORME DE LA SITUACION (19/11/08)
Señores hoy ha sido un dia infame. los insurgentes informáticos han desplazado un destacamento bastante numeroso de efectivos por las calles de la capital. La ciudad se encontraba en plena actividad diaria cuando una mancha oscura se empezó a divisar en el horizonte. A pesar del poco tiempo se logró poner a salvo a gran parte de la población civil. Los ataques no se hicieron esperar y pronto toda red de comunicaciones de la capital quedó desarticulada por medio de un potente y devastador troyano que entró en los archivo bajo el nombre "counterstrike.exe".
Los informáticos evitaban los combates cuerpo a cuerpo y empleaban su desarrollada astucia para lograr emboscadas. Todo marchaba a su favor cuando un regalo divino inclinó la balanza del lado de los pocos y desorganizados nativos de Al-Acant. La lluviá se abrió paso a través del negro cielo creando el caos y el pánico entre la raza infomática. Ya que de todos es sabido que estos seres mitad hombre mitad software no son compatibles con la lluvia porque sus nanochips no toleran el elemento líquido. Muchos de ellos perdieron el juicio y se automutilaban y otros simplemente se suicidaban. Las mermas en sus tropas eran notables. La madre naturaleza ha castigado a aquellos que no la respetan y osan idolatrar a un ente al que denominan LINUX.
diiiioooooosss estais flipaos, tres horas de comentario ajajjaja tais locos.
por cierto no me ha parecido leer que la sublevación llega tarde tenía que haber emepezado hace tres años cuando se barajaban las negociaciones no ahora que la suerte está echada, estos informaticos siempre desactualizados
Dios mio que pedazo de actualizacion y despues el comentario de alejandro no se queda corte impresionana que bien esplicado el tema, me a gusado los que iban con la camiseta de STAR WARS, etc. y como no el gran gefe de los informaticos "EL COBRA", jajaja.
Buena acualizacion te lo has currado Jose por lo menos 2 horitas delante del PC haciendolo.
Saludos a todos, haber si quedamos por lo menos ha cenar, todos los mandingas.
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